Carta Digital – Una necesidad en la nueva normalidad

Carta digital, menú digital, cartas de menú, carta de menus,son algunos de los nombres para esta nueva forma de disrutar nuestra experiencia gastronomica.

Llevamos hablando décadas de la cacareada transformación digital, pero en sectores como el de los restaurantes ha hecho falta una pandemia para que las empresas empiecen a tomársela serio.

Las cartas digitales llevan existiendo mucho tiempo, pero eran difíciles de ver en los restaurantes pues, al fin y al cabo, era una tecnología que no aportaba ventajas verdaderamente significativas.

ero, de golpe y plumazo, las cartas digitales se han convertido casi en una necesidad: los menús físicos deberán evitarse en la medida de lo posible, pues, al pasar de mano en mano, son una importante fuente de transmisión del virus.

Así lo indican explícitamente todas las guías sanitarias publicadas al respecto, que animan a implementar medidas que reduzcan el contacto físico. Una opción es optar por cartas desechables o pizarras, algo que harán seguro muchos restaurantes, pero el interés por las soluciones digitales se ha multiplicado, pues aportan otras ventajas importantes en el nuevo contexto.

La carta en el móvil

La empresa QuieroLaCarta lleva diseñando menú digitales desde 2020 pero, como explica la Directora Ivana Camila Wolf, el acceso digital a la información estaba muy poco implantado en restauración. Ha sido la pandemia y el acceso a nuevas tecnologías lo que ha hecho que la demanda de estos servicios crezca “de forma exponencial”.

El modelo, además, ha cambiando. A diferencia de las primeras cartas digitales, pensadas para sustituir el menú en papel de los restaurantes por tablets, –pudiendo cambiar de idioma o consultar los alérgenos– los restaurante buscan ahora que el cliente utilice su propio móvil, en aplicaciones donde se puedan hacer todo tipo de gestiones.

Gonzlao Bollati Co-founder de QuieroLaCarta “Creemos que estamos ante un cambio de paradigma y que la digitalización ha pasado de ser algo esencial. De ese cambio en las necesidades ha cambiado la opinión de los dueños de locales gastronómicos. Esa nueva apertura llevó a que pudieran ver las verdaderas ventajas de tener una carta digital”.

La ideal final es que el comensal se lleve el restaurante a casa. Y ya sabemos lo importante que es para un negocio estar en el móvil de sus clientes y poder recibir pedidos y tener nuevas herramientas para interactuar con los clientes.

“La app se convierte en la carta digital y en la forma de hacer la comanda y el pago”. Pero, además, sirve para pedir comida a domicilio, una vertiente del negocio que seguirá creciendo en este entorno pandémico. Y si cuentas con app propia te ahorras las comisiones de los gestores de delivery, como Uber Eats, Deliveroo o Glovo, que se llevan pellizcos de hasta el 30 %.
“También se puede usar como sistema de reservas. Al final te estás metiendo en el móvil del cliente y es valiosísimo, porque el coste más alto de un restaurante es que la gente entre por la puerta”.

De parecida opinión es Gaston Cavallo, que asegura que “una cosa es digitalizar el restaurante y otra creer que todos los establecimientos disponen de los medios y el tiempo necesario para desarrollar ellos la digitalización. Hay que tener en cuenta la situación que tienen ahora y las dificultades de adaptación (exceso de personal, menos plazas, esterilización continua, …), lo que puede hacer que la digitalización sea menos acelerada o más rápida depende de como se implemente el proceso”.

Al final, la digitalización dependerá en gran medida de la evolución de los acontecimientos. “¿Estaban preparadas todas las empresas para trabajar en remoto?”, se pregunta el gerente de QuieroLaCarta. “La respuesta es no, pero cuando ha tenido que hacerse se ha hecho. Al sector le pasa lo mismo. Es difícil, pero una vez pasas la barrera inicial de aprendizaje no te van a llevar más tiempo, sino menos, lo que hay que superar esa barrera de entrada, que es más una barrera psicológica”.